Consejos para tratar callos y durezas
Cada vez nos preocupa más la estética y el cuidado de nuestros pies. El aumento de las temperaturas provoca que utilicemos calzado abierto con más frecuencia y el auge de actividades de ocio o deportivas como el pilates, el yoga o la natación, repercute en que muchas personas quieran lucir unos pies bonitos y cuidados a lo largo de todo el año. Algo que es complicado conseguir si aparecen los antiestéticos callos o las durezas.
A pesar de su aspecto poco deseable, estas alteraciones son un mecanismo de defensa que el cuerpo desarrolla para proteger la piel que se encuentra debajo de una zona que está sufriendo una fricción o presión repetida, especialmente en las manos o en los pies. Algo que se puede prevenir si se toman las medidas adecuadas y también tratarlas en caso de que finalmente aparezcan, como veremos a continuación. Antes, profundicemos en las causas y factores de riesgo.
¿Por qué aparecen los callos y las durezas?
Aunque normalmente utilicemos ambos términos indistintamente, los callos y las durezas no son lo mismo:
- Callos: bultos de piel endurecida, en forma de cono, que se forman frecuentemente en los dedos del pie, especialmente sobre una articulación. Cuando se ejerce presión sobre ellos pueden ser dolorosos.
- Durezas: también llamadas callosidades, son engrosamientos planos de la piel, más extensos que los callos, que generalmente se localizan en la palma de la mano o en la planta del pie. Aunque normalmente no provocan síntomas, si el roce es extremo, las durezas se pueden llegar a engrosar e irritar, provocando una sensación de ardor leve.
Como se comentaba anteriormente, ambos suelen estar causadas por el roce y la presión intermitentes, en particular en personas que usan zapatos estrechos que no se ajustan bien, o que no usan calcetines. También suelen aparecer como consecuencia de posiciones defectuosas o de una mala distribución del peso.
También existen ciertos factores de riesgo que pueden predisponer a la aparición de estas imperfecciones. Entre estos destacan las cuestiones genéticas o presentar un problema previo como el hallux valgus o juanete.
Es importante destacar que, aunque estas alteraciones de la piel no suelen representar un problema grave para la mayoría, sí hay ciertos casos en los que es importante extremar las precauciones. Las personas con diabetes, o problemas con los nervios en los dedos de los pies, son propensas a úlceras e infecciones. Por ello deben examinarse regularmente y solicitar atención médica en caso de que sea necesario.

Cómo prevenir la aparición de callos y durezas
Evitar la fricción o presión repetidas sobre las zonas en las que normalmente aparecen, será la mejor medida preventiva. Para ello:
- Elección del calzado: es conveniente utilizar zapatos cómodos, de horma ancha y que se ajusten bien a la forma del pie. El uso de tacones o calzado con costuras que rocen la piel se desaconseja. Además, en la medida de los posible, es recomendable utilizar calcetines para proteger la piel de la fricción repetida.
- Uso de órtesis: para los casos en los que haya un problema previo como los juanetes, actualmente es posible adquirir en las farmacias diferentes elementos que pueden ayudar a prevenir la aparición de callos y callosidades. Por ejemplo, los correctores y separadores de dedos ayudan a limitar o corregir la desviación del dedo gordo, evitando la superposición del resto de dedos. Los protectores de juanetes, por su parte, ayudarán a distribuir las presiones, limitar el roce y aliviar el dolor.
- Rutina de cuidado: hidrata y exfolia tus pies para ayudar a mantenerlos suaves y utiliza de vez en cuando una piedra pómez que ayude a eliminar la piel muerta, incidiendo especialmente en las zonas en las que normalmente aparezcan las imperfecciones.
Si a pesar de estas medidas no consigues evitar que aparezcan callos o durezas, puedes recurrir al uso de apósitos callicidas que incorporan ingredientes como el ácido salicílico. Ayudan a eliminar los callos y las durezas, protegiendo contra el roce y la presión y aliviando el dolor inmediatamente. Consulta en tu farmacia más cercana sobre las opciones disponibles.
Referencias
Cómo tratar callos y durezas. American Academy of Dermatology Association. [Internet] 2026 [Consultado el 04/05/2026] Disponible en: https://www.aad.org/public/everyday-care/injured-skin/burns/treat-corns-calluses
Callos y callosidades. Clínica Mayo. [Internet] 2024 [Consultado el 04/05/2026] Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/corns-and-calluses/symptoms-causes/syc-20355946
Callos y callosidades. MSD Manuals. [Internet] 2025 [Consultado el 04/05/2026] Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es/hogar/trastornos-de-la-piel/trastornos-de-la-cornificaci%C3%B3n/callos-y-callosidades
Callos y callosidades. MedLinePlus. [Internet] 2025 [Consultado el 04/05/2026] Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001232.htm







