Cómo disfrutar de la naturaleza a pesar de la alergia
Para los cerca de 8 millones de personas que padecen alergia al polen en España, plantearse una excursión al campo o a un parque, especialmente durante los periodos de mayor riesgo como la primavera, puede no resultar fácil. De hecho, en muchas ocasiones se evita realizar actividades al aire libre, tanto dentro como fuera de las ciudades, por miedo a que los síntomas de esta enfermedad se disparen.
Y es que, aunque muchas veces se percibe como una molestia leve, la alergia puede afectar al día a día más de lo que parece. Cuando no está bien controlada, puede ocasionar diferentes efectos negativos como dificultar el descanso a causa de la privación del sueño, o hacer que tareas cotidianas, como trabajar o disfrutar de una excursión en la naturaleza, resulten actividades difíciles de llevar a cabo.
Algo que puede limitar la vida personal y social e incluso tener consecuencias negativas para la salud ya que, restringir el tiempo que pasamos en entornos naturales puede influir más de lo que se podría pensar.
Beneficios de pasar tiempo en la naturaleza
Las personas que pasan tiempo al aire libre en entornos naturales parecen tener la sensación de que este hábito les hace sentir mejor. Un pensamiento casi instintivo que ahora la ciencia avala.
De hecho, un estudio dirigido por la Universidad en Exeter (Reino Unido) apunta que quienes pasan al menos 2 horas a la semana en entornos naturales, como parques urbanos, bosques, parques rurales y playas, tienen una probabilidad significativamente mayor de gozar de buena salud y mayor bienestar psicológico que aquellos que pasan menos de 120 minutos o no visitan la naturaleza durante una semana.
En concreto, y aunque la cantidad y calidad de la evidencia varía según los resultados, vivir en áreas urbanas más verdes se asocia con menores probabilidades de enfermedad cardiovascular, obesidad, diabetes, hospitalización por asma, angustia mental, y en última instancia mortalidad, entre adultos; y menores riesgos de obesidad y miopía en niños. Además, una mayor cantidad de naturaleza en el vecindario también se asocia con una mejor salud autopercibida, y bienestar subjetivo en adultos, y mejores resultados al nacer, y desarrollo cognitivo, en niños.
Grandes beneficios que las personas con alergia pueden no alcanzar, precisamente, por no poder disfrutar de esos espacios con total libertad. De ahí que sea importante recalcar que es posible disfrutar de una excursión o de un paseo al aire libre, a pesar de padecer alergia.

Alergia y naturaleza: cómo preparar tu próxima excursión
Una vez entendida la importancia de pasar tiempo en entornos naturales, el siguiente paso es adoptar medidas que permitan hacerlo sin problemas a las personas alérgicas. Para ello:
- Antes de salir: conviene consultar los niveles de polen y valorar si el día elegido es adecuado para una excursión larga o si conviene optar por un plan más corto. En España contamos con herramientas útiles como la web de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) o aplicaciones especializadas para conocer la concentración de polen en la zona de destino. También es fundamental elegir una vestimenta adecuada, optando por prendas largas y algún pañuelo o gorro para la cabeza, con el objetivo de limitar el contacto de la vegetación con la piel o que el polen se deposite en el pelo.
- Durante la excursión: pequeñas medidas pueden ayudar a limitar el contacto con el polen. Durante el desplazamiento, si vas en coche, mantén las ventanillas subidas para evitar la entrada de polen. Una vez hayas llegado, opta por recorridos menos expuestos y no transites por zonas con vegetación muy densa o césped recién cortado. Procura no frotarte los ojos y la nariz, ya que puede aumentar la irritación. El uso de gafas de sol y mascarilla durante la época de polinización se ha asociado con una reducción de los síntomas nasales y oculares en personas alérgicas. También es recomendable no prolongar la salida si empiezan a aparecer molestias, ya que una menor exposición se asocia con una menor intensidad de los síntomas.
- Al volver a casa: el objetivo es evitar que el polen siga adherido a la piel, el pelo o la ropa. Ducharse y lavar las prendas que hayas utilizado ayuda a reducir esa exposición acumulada y se ha asociado con una mejoría de los síntomas.
Al margen de estas pautas, puede ser útil hacer uso de antihistamínicos, uno de los medicamentos más utilizados para aliviar los síntomas de la alergia. Los más antiguos, o de primera generación, solían presentar un efecto secundario bastante incómodo que dificultaba realizar las actividades del día a día como por ejemplo una excursión: la somnolencia.
Actualmente, los de segunda generación, como aquellos cuyo principio activo es la bilastina, tienen mucha menos probabilidad de provocar sueño e incluso algunos de ellos están recomendados tanto para el alivio de la rinoconjuntivitis alérgica, como de la urticaria, con síntomas leves. De venta libre en farmacias, no requieren prescripción médica y basta con un único comprimido diario para obtener un alivio prolongado durante todo el día.
Referencias
Infografía Alergia al Polen. Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica. [Internet] 2026 [Consultado el 25/03/2026] Disponible en: https://www.seaic.org/inicio/guia-farmacoterapeutica-de-inmunoterapia/infografia-alergia-al-polen#:~:text=En%20torno%20a%20ocho%20millones,de%20los%20derechos%20(SEAIC).
Bernstein JA, Bernstein JS, Makol R, Ward S. Allergic Rhinitis: A Review. 2024;331(10):866-877. PMID: 38470381. [Internet] 2024 [Consultado el 25/03/2026] Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38470381/
White, MP, Alcock, I., Grellier, J. et al. Pasar al menos 120 minutos a la semana en la naturaleza se asocia con buena salud y bienestar. Sci Rep 9 , 7730 (2019). [Internet] 2019 [Consultado el 25/03/2026] Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41598-019-44097-3
Taylor-Clark T, Undem BJ. Histamine in allergic rhinitis. J Allergy Clin Immunol. 2011;127(3):587-593. PMID: 21618885. [Internet] 2011 [Consultado el 25/03/2026] Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/21618885/
Geller-Bernstein C, Portnoy JM. The Clinical Utility of Pollen Counts. Clin Rev Allergy Immunol. 2019;57(3):340-349. PMID: 30043255. [Internet] 2019 [Consultado el 25/03/2026] Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30043255/
Tomé M, et al. Avoidance Measures for Patients with Allergic Rhinitis: A Scoping Review. Children (Basel). 2023;10(2):300. [Internet] 2023 [Consultado el 25/03/2026] Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9955395/
Bergmann KC, Kugler S, Zuberbier T, Becker S. Face masks suitable for preventing COVID-19 and pollen allergy. 2021;76(10):3084-3087. PMID: 34277327. [Internet] 2021 [Consultado el 25/03/2026] Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34277327/
Sözener ZÇ, et al. Less time outdoors – lesser allergy symptoms. Asia Pac Allergy. 2021;11(2):e16. PMID: 34007826. [Internet] 2021 [Consultado el 25/03/2026] Disponible en:https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34007826/







